2

Hartarse puede ser un hermoso manierismo
los hombres se cuidan de tal lujo
los hombres que yo conozco dejan de ser hombres
viven en la dedicación pública
cosidos a las estrofas menores del tiempo
son estos para mí dobleces, accidentes, visitas
tan ociosos y verdes como caños
cáscaras y líquidos.

Paseo temprano para verlos
allí hay incluso muertos
allí hay atontadas muertes
y yo lo veo sin pensar en nada.
Hay hombres derramados en emplazamientos
que oxidan los mapamundis
y también hay palos, materiales, nudos, estolas
venias, y compromisos remachados en sus gargantas.
Y todo un terreno de idilios.

 

 

3

El pequeño canal transcurre sobresaltado por los tábanos
Todos dicen
“Judaeus adest”

 

 

4

Ciertamente el francés que habla es ininteligible
ni a morir viene su balbuceo
ha hablado ya por otros
extasiadas realezas
Pero a bastante elocuencia invita ya
Su débil mareo de fuelles.

5

En Tábara, los niños apedrean las cabezas
Cabezas con boca
Cabezas calladas
Cerca de las murallas
Casa por casa
Vinieron costureras, y lánguidos perros
Vistieron de piel al grutesco.

7

Un coro de pistilos en tu cuerpo de gallo
Y el sopor blanco de tu siglo
Y la brevedad, que tan sobriamente miras
Inflamarse desde hace tres siglos
Tres siglos bajo el reloj de Estrasburgo.

He creído haberte visto
Vestido de Fénix dactilifera ,
Aturdiendo a los pequeños mamíferos con olores de estío
Brotando
Entonces, entonces
Ay, entonces
Que silencio tenías
Y que poco hablaba de ti.

 

 

8

Es la baba un cuerpo que contrae la espera
camina pedante por las clavijas
desnuda lenguas, escuerzos,
brota como crines en los colegios
y a sus marismas peregrinan los hermafroditas
que visten los sexos muertos de sus orillas
Mi amigo no deja dudas al respecto
mi amigo es claro en su fuente
brilla en mis paseos, me cubre de plumas
me adormece, vive en mi cuarto
y si habla, es por el placer de la muerte
mojada en temblores
que lame brutal, y a veces corteja a los animales
Casa por casa, corteja y sangra.

Su ceniza me produce vértigo
me calla
pero, entonces es mi amigo
y toca la brea, la cara seda de los placeres discretos.

 

 

9

Vino él por el número 21, el 56
Alina, La Faubourg
Los dientes exiguos, atroces y numerosos
Él los canta por cualquier motivo
Que más se necesita para reventar
El ánfora de su garganta

Arriba, la corola se desvanece
Vino él leve y muerto, celebraba los dientes
Leche de santos que las enamoradas
Vertían en los pies de las estatuas
Y un hermoso ajonjolí en los labios
Durante su llegada, lenta
Se preñaban las mujeres, ellas
Las que esperan aún y comen cáscaras
Cuerda y barro
Reliquias de su tiempo
Un quitaojos, girasol avispero
De su boca a la mía

Que hermoso quedabas retratado
Ante el descarnado musgo
Que hermoso ante el relicario
Que hermoso, que hermoso
Y que hermosas migraciones anidan en tus labios
Joven de la salud

Y bien sabes de los interiores europeos
Lugares donde la cabeza halla la flaccidez
Toda la pesadumbre
Del ano críptico
De nuestros castillos y murallas
El vértigo de Europa
Cuyo excremento lame tus paredes
Amigo mío,
Que lento duelo el de la espuma

Tu pelo es hermoso
Se ha caído a la mesa una muerte filamentos blancos de madre embarazada
El mármol el duelo de la sal en los vestidos de novia
Tus labios, joven de la salud
Líquidos como el sexo de los niños

10

Por el oído comienzan las visitas
Daniel, y Mercedes, y Julia,
todos ellos encharcados
en leche memoriosa, lagunas de multitudes
bajo las clases de pintura
comienzan su pequeña conversación
modulan lentos su voz, en la que aún se siente
la Eurínome tierna de los primeros encuentros
aún caen de su  primer desmayo
aún en su primera silaba

No bien duermen, comienzan a visitarme
lo hacen dejándose caer
desde el número 56 de la calle, desde Cuernavaca,
desde la isla vienen
desde sus amantes vienen
abandonan sus casas, no dejan rastro, se van
vienen a bordo de las puertas arrancadas de sus casas
ácaros y la brea

cantando como las ciegas cantan
se desmenuzan en los peces, así vienen cantando
así se mutilan y así crecen lujuriosos

 

6

¿Dónde se separan?
Hay pequeños levantamientos
Y entre ellas, un cortejo inmaduro y roto
¡nada os convienen los abismos!
Entre ellas, los ciervos de Septiembre
Entre cláusulas, rezos, amnistías
Hacíamos el amor exhaustos
Volvía a casa con los ojos enrojecidos
Subía la cuesta.

Entre estas
el rey da la paz a Europa
sus mantas descubren al mundo
entre cuerdas vocales reunidas, entre pueblos,
la paz proporciona felicidad
Oh, rey adorable padre de sus pueblos
rompe la pobre carne de estas dos cabezas
muestra la perfidia de su lengua
devuelve a los ciervos su berrea
muestra a Europa la felicidad
Gloria de tu trono.

 

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1

En occidente, el rubor es considerado una suerte de globo
globo que pende de localizaciones, globos extasiados por la 
                                                                                 geografía,
y panales de abeja, serenamente cosidos a las vaginas
hay rubores que salivan.
Y así, en un mar de estructuras y modestia
los buenos occidentales coronamos con palidez nuestras crisis.
He debido olvidarme casi de mis placeres
ay, pobre de mi, que tan poco considero a los paseantes,
el rubor los bendice
es el rubor un sexo que muere
muere un poco en los estudiantes
verbaliza el punto medio del rocío
en Argentina, en las islas Shetland,
en Milán y en sus pederastas.

Tiendas de globos, jardín de posibilidades
las noto nacer
en emplazamientos, lugares de paseo
que desaparecen en el mundo
para transitar en saliva,
y en tripas tan hermosas, que muchos hubiesen querido haber muerto por ellas.

 

 

POEMAS EUROPEOS

Pablo LT .............................. DESCARGAR POEMARIO COMPLETO PDF