
FINADOR CARL PANZRAM. Medía un metro ochenta y pesaba 100 kilos. La mandíbula era fuerte y se le notaba una marcada calvicie Había usado un bigote negro y espeso pero ya no, y mantenía los ojos de un color gris acero. Tenía un enorme ancla tatuada en el antebrazo izquierdo. En el derecho lucía otra pero adornada con un águila y la cabeza de un chino. La amplitud del pecho impresionaba. En el centro había otro tatuaje, el de dos águilas, y debajo de las alas de cada una las palabras Libertad y Justicia. Se llamaba Carl Panzram, y daba miedo. Una noche de diciembre de 1907 estaba en una taberna, borracho como una cuba, y escuchó que un hombre reclutaba para el ejército. Decidió alistarse, pero las cosas no cambiaron. No obedecía ninguna orden, iba a las guardias borracho y cada tanto terminaba en el calabozo. Robó varias casas y quemo algunas iglesias,violò niños para despues matarlos con una piedra en la cabeza o con varios golpes. Robó granjas y graneros, incendió casas, asaltó a todo aquél que le parecía y violaba a cada una de sus víctimas. Así se desayunaba y así se iba a dormir. No conocía la piedad ni el remordimiento. El dinero que robaba lo gastaba en alcohol, armas y juego. Recibió 15 años de cárcel por varios delitos y volvió a la prision de Leavenworth. Cuando entró dijo: "Mataré al primero que me moleste". Y ése fue Robert Warnke, su supervisor en la lavandería, donde lo habían designado. Lo asesinó con una barra de hierro. Por este caso lo enviaron a la horca. Carl Panzram, después de matar a Warnke, salió caminando tranquilo de la lavandería. Ningún guardia lo detuvo. Llegó hasta su celda y se sentó en una banca, a esperar. Tenía 39 años. La mañana del 5 de setiembre de 1930 hacía mucho frío en las celdas de la prisión federal de Fort Leavenworth, en Kansas. Era una fortaleza con muros de concreto de 25 metros de alto. Doce guardias sacaron a Panzram de la suya a las 5.55 y lo llevaron a un frio calabozo. Toda la noche se la había pasado cantando un estribillo pornográfico que él mismo había inventado. "¡Malditos sean. Maldita sea mi madre que me parió y maldita sea toda la raza humana!". Esos fueron sus buenos días.Caminó con energía. Tenía los dientes apretados y la mirada desafiante. Subió los 13 escalones hacia la horca y se paró de golpe. Cuando dos guardias se acercaron para ponerle la capucha negra, los escupió a ambos en la cara. Movía su cuello violentamente para zafarse, aunque con el único propósito de decirle al verdugo: "¡Apurate bastardo. Yo en tu lugar ya hubiese matado a diez!". No quería escapar. Estaba feliz, tal vez por primera vez en su vida. Las puertas de la trampa se abrieron de golpe a las 6.03 y Panzram cayó un metro sesenta. Nadie habló por unos minutos mientras el cuerpo de quien había sido el "peor criminal que haya existido jamás" o el "asesino sin alma" se balanceaba de un lado a otro. El mismo había perdido la cuenta de sus crímenes. Robos, incendios, piratería y asesinatos. Había matado a 100 o más hombres y sólo hombres, a los que también había violado. Adultos y chicos. A las 6.18 lo revisó un médico y lo dio por muerto. Un periodista quiso pincharle los pies con un alfiler para ver si era cierto. Nadie reclamó el cuerpo. En una carretilla lo llevaron al cementerio de la prisión. Su tumba quedó identificada con el número que tenía como presidiario: 31614 Lo primero que recordaba Panzram eran los golpes que le daba su padre, un campesino de origen alemán establecido en Minnesota y que un buen día abandonó a su mujer y a sus siete hijos. Lo segundo que le venía a la memoria era las palizas de sus hermanos mayores, que lo dejaban inconsciente. ¿Y su madre? "Era demasiado estúpida como para enseñarme algo que valiera la pena", escribió Carl años después. Luego evocaba su primer robo, en una granja vecina, a los ocho años. Lo mandaron a un reformatorio y se acordaba de los golpes de los celadores, que le daban con tablas, correas de cuero y remos pesados como rutina de corrección. (DESCUARTIZÁNDOTE )

FÍNICO JUDAS ISCARIOTE
Bésame, bésame mucho,
Como si fuera esta noche la última vez.
Bésame, bésame mucho,
Que tengo miedo perderte,
Perderte otra vez.
Quiero tenerte muy
Cerca, mirarme en tus
Ojos, verte junto a mí,
Piensa que tal vez
Mañana yo ya estaré
Lejos, muy lejos de ti.
Bésame, bésame mucho,
Como si fuera esta noche la última vez.
Bésame mucho,
Que tengo miedo perderte,
Perderte después.
El Evangelio de Judas / El evangelio de Judas (Dossier) / Códice del Evangelio de Judas / Estudios sobre el evangelio del apostol Judas de Kariot / El vuelo de la serpiente emplumada

FINADOR ADOLFO DE JESUS CONSTANZO Desde el rancho de Santa Elena, (ciudad fronteriza de Matamoros, México), Adolfo de Jesús Constanzo y su banda transportaban semanalmente una tonelada de marihuana al país vecino, el lugar no era sólo un centro de distribución de drogas. En 1989 fueron acusados de asesinar a más de una docena de personas durante unos rituales de un culto afroamericano. Habían convertido el rancho en una verdadera casa del terror. La policía detiene en un rutinario control la camioneta de uno de los miembros del rancho, encuentran restos de marihuana y una pistola, por lo que es detenido. Tras unas horas de interrogatorio confiesa su pertenencia a una secta de magia negra que utiliza el rancho para realizar sus sacrificios rituales con seres humanos, además del narcotráfico. La policía va a registrar el rancho, hallando allí otros 110 kilos de marihuana... y algo mucho más macabro: un caldero de hierro de hedor pestilente que contiene sangre seca, un cerebro humano, colillas de cigarros, botellas vacías de aguardiente, machetes, ajos y una tortuga asada. Alrededor de la casa, una fosa común con 12 cadáveres descuartizados, a los que se les había extirpado el corazón y el cerebro. Los agentes de la policía detienen a un grupo de personas implicadas, quienes confiesan haber matado a esos individuos por orden del "Padrino" Adolfo de Jesús Constanzo, de 27 años. Constanzo comienza a vender sus productos de magia. Su excelente reputación entre las altas esferas le sería debida a los poderes mágicos que le eran atribuidos, al misterio que continuamente le rodeaba y a su carismática personalidad. Ávido por obtener más poder, comienza a efectuar sacrificios en sus rituales para dar mayor espectáculo, siempre ayudado por una joven que se convertirá en su musa y amante, Sara Villarreal. Sara se convierte en gran sacerdotisa del culto y participa activamente en todas las sangrientas ceremonias, además de reclutar a nuevos miembros y explicarles las actividades. Adolfo convence a los demás de que tendrán el poder de hacerse invisibles y más si siguen al pie de la letra sus instrucciones: confeccionando un caldero mágico con unos ingredientes especiales en los ritos de Palo Mayombe, como son la sangre y algunos miembros humanos mutilados, preferentemente cerebros de criminales o locos, a ser posible de hombres de raza blanca, pues supuestamente estos son más influenciables por el verdugo. El rito termina cuando los participantes beben la sopa del caldero formada con la sangre de la víctima, su cerebro y los demás elementos... lo cual les dará todo el poder que deseen. Los detenidos revelaron la existencia de otra sede del grupo en otras ciudades mexicanas. A partir de ese momento, la policía los busca incansablemente, Constanzo intenta negociar con ellos, ya que gente importante pertenecía a su secta... pero fue en vano. Constanzo y sus más cercanos seguidores deciden esconderse en una mansión de un Obispado. Al poco tiempo son descubiertos, y tras haber hecho un pacto de suicidio mutuo si no logran deshacerse de los policías, se encierran en un armario ordenando a otro seguidor que dispare. La policía detiene a 3 de sus seguidores. Según las declaraciones de Sara, desde que conoció a Constanzo, mantuvo una doble vida: una chica normal con sus amigos y familia, y una fría asesina por otro. Ella misma se dedicaba a torturar a alguna víctima. Delante de los demás miembros del culto, ordenaba que se colgase del cuello a la víctima, con las manos libres para que pudiese sobrevivir agarrándose a la cuerda. Luego lo sumergía en un barril de agua hirviendo, mientras le arrancaba los pezones con unas tijeras. Confesaría además otros crímenes brutales, como mantener a la víctima con vida tras cortarle el pene, las piernas y los dedos de las manos; abrirle el pecho de un machetazo y agarrarle el corazón sin desprenderlo, morderlo a dentelladas mientras el moribundo lo mira agonizando... (DESCUARTIZÁNDOTE )


*en la foto,la reconstrucciòn del crimen

FÍNICO. SÓCRATES.
Hoy parece absurdo, porque al fin y al cabo al matar a Sócrates mataron a nuestra madre. Pero a Sócrates no le mataron del todo, él se tomó la cicuta pudiendo haber escapado.
Le acusaron, entre otras cosas, de corromper a menores. Y era verdad ( menores corromperos ), y él lo aceptó como castigo. Hoy decimos que fue un sabio, un mártir; pero no podemos entender por qué alguien fue capaz de tomarse la cicuta que le sirvió un tribunal en el que hoy nadie creería, hoy nos gustaría un Sócrates que se creyera en posesión de la verdad y no uno que tuviera fe en las leyes.

A Paul todavía le quedan por cumplir veinte años de prisión, pero parece que la década que lleva encerrado ya le ha servido para superar su odio hacia las mujeres.
Con 31 años, Paul ha solicitado en enero una operación de cambio de sexo y tratamiento hormonal para convertirse en mujer.
Diversas autoridades australianas han indicado que es bastante improbable que prospere la solicitud del reo. El año pasado ya se le había denegado una petición de llevar maquillaje en la cárcel.
La petición del Asesino de Frankston podría confirmar la teoría de que todos los misóginos son, en realidad, unos frustrados Kelvin Anderson, comisario correccional del estado de Victoria, ha señalado que cualquier persona que quiere someterse a una operación de cambio de sexo tiene que haber convivido antes en la comunidad como un miembro más del sexo deseado, situación que en el caso de Paul es complicada porque todavía le quedan por cumplir veinte años de cárcel.
En marzo de 2004 se revisò ante un tribunal de Victoria su petición, también denegada, de llevar maquillaje en prisión. El Asesino de Frankston apeló esta decisión basándose en las leyes antidiscriminación.
Paul, que ahora se hace llamar Paula, parece que no cuenta con el apoyo de los transexuales de la prisión de Barwod. Tras ser liberado, su ex compañero Jayne ha señalado que Paul sólo pretende llamar la atención: "Primero le dio por la musculación, después se volvió un devoto cristiano, luego se hizo musulmán y ahora quiere ser mujer".
Transcripción del proceso contra Paul Charles Denyer / Transcripción de una conversación con Paul

FINICO. GUY DEBORD.
El leopardo muere con sus manchas, y yo nunca he hecho propósito, ni me he creído capaz, de mejorar. No he aspirado verdaderamente a ninguna clase de virtud, salvo quizá a la de haber pensado que sólo algunos crímenes de un género nuevo, del que no se había oído hablar por supuesto en el pasado, podían no ser indignos de mí; y a la de no haber cambiado después de un comienzo tan malo. En un momento crítico de los desórdenes de Fronda, Gondi, que tan buenas pruebas ha dado de su capacidad para el manejo de los asuntos humanos, especialmente en su papel favorito de perturbador de la paz pública, improvisó con buena fortuna ante el Parlamento de París una hermosa cita atribuida a un autor antiguo, cuyo nombre buscaron todos sin éxito, y que podía aplicarse de manera inmejorable a su propio panegírico: "in difficilimis Reipublicae temporibus, urbem non deserui; in prosperis nihil de publico delibavi; in desesperatis nihil timui" Ël mismo lo tradujo de esta forma: "En los malos tiempos no abandoné la ciudad; en los buenos, no me movió ningún interés; en los desesperados, no temí nada. " Panegírico.

FINADORES. JON VENABLES Y ROBERT THOMPSON En 1993, Jon Venables y Robert Thompson tenían diez años y presentaban el cuadro típico de chicos al borde de la marginalidad: hogares fracturados por la pobreza y el alcoholismo, serios problemas de aprendizaje y conducta. Uno de los tantos días que faltaron a clase, fueron a un centro comercial y, en el medio de una multitud, aprovecharon una fatal distracción de la madre de James Bulger para llevarse a su hijo. Las cámaras de vigilancia del centro registraron el momento en toda su patética desolación: el niño que sería asesinado caminaba de la mano de sus dos pequeños verdugos.
“Desde un principio fue confusa y dominada por el pánico. La audaz broma infantil, la travesura que habían imaginado, se había vuelto realidad. De pronto, tenían un chico de dos años que lloraba de la mano de ellos y con el que no sabían qué hacer. Cuando decidieron caminar con el pequeño James durante más de dos kilómetros hasta la vía ferroviaria no estaban pensando en matarlo. Estaban regresando a su propio barrio, es decir, a un lugar que conocían”. Fue el comienzo de una larga agonía. Cuando llegaron a la vía férrea del paraje de Walton, Thompson y Venables no mostraron piedad alguna. Primero le arrojaron ladrillos encima al pequeño, luego lo golpearon repetidas veces con una barra de metal. Thompson le dio una patada tan fuerte en la cara que le dejó la huella marcada en la piel. Finalmente le quitaron los pantalones y los pañales y lo torturaron con baterías eléctricas. El cadáver del niño fue hallado sólo el 16 de febrero, tras cuatro días de búsqueda nacional: un tren lo había cortado en dos. El juicio a que fueron sometidos nueve meses después fue igualmente perturbador. La imagen de dos niños escuchando incomprensibles audiencias judiciales en un tribunal de adultos abrió un pesado interrogante sobre la validez del juicio y la naturaleza misma de lo que se estaba juzgando. Posteriormente fueron confinados a rehabilitación psicológica
En junio del 2001 Una comisión independiente dirigida por el Ministerio del Interior decidió tras cuatro días de debate, que los dos muchachos están rehabilitados.
(DESCUARTIZÁNDOTE )
Dossier Jon Venables y Robert Thompson y el asesinato del pequeño James Bulger

FINADOR. ARTHUR CRAVAN. Considerado por André Breton como el precursor del dadaísmo, Arthur Cravan se hace escuchar entre 1912 y 1915 a través de la revista Maintenant . En apenas 5 números de la revista, Cravan ``hunde en el fango todo lo bueno, puro y respetable que puede tener una sociedad''. La consecuencia última del anarquismo dadaísta es la negación de la vida misma. A través se su revista, Cravan insulta al público, a sus amigos y a la sociedad en su conjunto. Sus principales provocaciones están dirigidas contra el pensamiento intelectual francés. Para Cravan, el arte, en cuanto ``expresión de una sociedad podrida'', debe ser desplazado por la acción personal, ya que ``la vida es en sí una aventura artística''. Enfoca sus ataques hacia las librerías, ``en donde todo se confunde, y aunque nuevo, está lleno de polvo''. Más que obras, el dadaísmo aportó su actitud vital. No hay en Cravan obras a la altura de El Amor loco , Nadja o Los vasos comunicantes . En cambio, hizo de la acción un arte y fue ladrón de joyas, alborotador, charlatán, anarquista fatal, desertor de 17 naciones, viajero con pasaportes falsos durante la primera guerra mundial, caballero de industria, chofer, sobrino de Oscar Wilde, leñador, boxeador, rata de hotel, arriero, minero, recolector de naranjas en California y encantador de serpientes. En México, en 1919, fue maestro de cultura física en una academia de atletismo. En este mismo año preparaba una conferencia sobre arte egipcio. El lema de Cravan, que siguió al pie de la letra y hasta sus últimas consecuencias, fue: ``todo gran artista tiene el sentido de la provocación''. En abril de 1916 Cravan retó al boxeador Jack Johnson, campeón mundial de peso completo; Cravan es noqueado en el primer round . A propósito del Salón de los Independientes, Artaud se explaya: ``Cuán lejos estamos de los accidentes de ferrocarril: Maurice Denis debería pintar en el cielo, pues ignora el smoking y el queso de los pies. No es que yo considere muy audaz pintar un acróbata cagando, ya que al contrario, estimo que una rosa hecha con novedad es mucho más demoniaca... Si gozara la gloria de Paul Borgert me exhibiría todas las noches en taparrabos en una revista de music-hall y les aseguro que haría taquilla.'' El último acto de Cravan, elogiado más tarde por los surrealistas, fue zarpar en una pequeña barca desde la costa mexicana en 1920. Pretendía cruzar el Caribe y reunirse con Myna Loy, su mujer, pintora y poeta con quien había procreado una hija, y quien se cansó de buscarlo en las prisiones de América Central. Las aguas del Golfo de México rindieron tributo a este acto de desafío, considerado por Breton como suicidio premeditado.

FINADOR. JOSÉ RABADAN. En Abril del 2000, en Santiago el Menor (Murcia) un joven de 16 años, José Rabadán, salió de su habitación con una Katana en la mano (espada japonesa), se acercó al dormitorio de sus padres, de un certero espadazo segó el cuello de su madre. Su padre se despertó e intentó defenderse a juzgar por los cortes que tenía en las manos, pero todo fue en vano, pues José le partió la cabeza con la Katana. Su hermana pequeña con síndrome de Down tampoco escapó de la masacre, y el frío acero de la espada acabó con su corta vida.
Hasta entonces José Rabadán había sido un chico normal, aficionado a los videojuegos y a las artes marciales (La Katana con la que cometió los asesinatos era un regalo de su padre)
El caso no habría trascendido más que otros crímenes, si no hubiese sido por el sensacionalismo de la prensa y televisión de la época, que aseguraba que José Rabadán había cometido los asesinatos influido por el personaje de un famoso videojuego del que era muy aficionado (el personaje también utilizaba una espada Katana) y del que incluso aseguraron que se parecía físicamente. José intentó huir a Barcelona con un amigo, donde le esperaba una chica que había conocido por Internet, pero fue detenido en la estación de tren de Alicante.
Al parecer, un vigilante "vio a dos jóvenes merodeando por la estación y avisó al 091. Se desplazo un equipo de Policía de Proximidad, que pidió identificarse a los jóvenes". Uno de ellos despertó las sospechas de los agentes al coincidir su descripción con la del "presunto parricida y al dar unos datos que parecían falsos".
Como consecuencia, los jóvenes fueron trasladados a la comisaría, donde "se identificó plenamente al autor del triple asesinado, por lo que quedó detenido". La prensa aseguraba, que en el momento de ser llevado ante el Juez, José se mostraba tranquilo, sin ningún remordimiento aparente. El doctor en Psicología por la Universidad de Murcia Javier Corbalán señalaba como posibles causas del crimen tres hipótesis, que haya sufrido un "brote psicótico, haya seguido un conjunto de creencias muy fuertes o que tenga una personalidad psicótica".
Corbalán señaló que el "brote psicótico", le pudo producir una desconexión abrupta de la realidad que provoca una percepción falsa de la realidad o sufra alucinaciones. La personalidad introvertida puede relacionarse con la hipótesis de que haya seguido un conjunto de creencias, como ocurre en el caso de las sectas, donde también se puede dar el caso de reinterpretación de la realidad. La práctica de artes marciales puede haberle llevado a patrones de desestructuración, aunque no necesariamente hubiera expresado síntomas violentos en su vida social. (DESCUARTIZÁNDOTE )

FINICO Y FINADOR. LA DOBLEZ DEL ACABAMIENTO. MOHAMED ATTA.
La última noche:
"Recuérdate a ti mismo que esta noche te enfrentarás a muchos retos. Pero debes enfrentarte a ellos y comprenderlo todo al 100%. Obedece a Dios, su mensajero, y no combatas contra ti mismo hasta debilitarte, y soporta el ayuno. Dios permanece junto a aquellos que ayunan" “Mantén la mente y el corazón abiertos a lo que te vas a enfrentar” "Debéis orar, debéis ayunar. Comprobad que tenéis todo: la bolsa, las ropas, cuchillos, vuestro testamento, vuestras identificaciones, vuestros pasaportes, todos los papeles. Aseguraros de que nadie os sigue." "Manteneos muy limpios, vuestras ropas, vuestros zapatos, todo debe estar limpio". "Oh, Dios, ábreme las puertas. Oh, Dios te pido ayuda, te pido perdón, te pido que ilumines mi camino. Te pido que levantes la carga que siento". "No hay Dios, sino Dios, el Dios del cielo y la tierra. Yo sólo soy un pecador. A él pertenecemos y a él regresaremos".
Cuando entres en el avión:
"Oh Dios, que respondes a las plegarias y contestas a quien te pregunta, estoy pidiéndote ayuda. Estoy pidiéndote perdón. Estoy pidiéndote que ilumines mi camino. Estoy pidiéndote que levantes el peso que soporto”. La última oración dice: “No hay otro Dios que Dios y yo soy un pecador. Somos de Dios, y a Dios volvemos”

FINADOR. ALBERT FISH Fish nace en 1870. En su familia existen numerosos antecedentes de perturbación mental, empezando por su madre que oye voces por la calle y tiene alucinaciones, dos de sus tíos internados en un psiquiátrico, un hermana demente, un hermano alcohólico, etc. Desde muy niño se siente atraído por el sadomasoquismo, se divierte infligiendo dolor a los demás y sobre todo a él mismo. Sigue con atención los artículos de crímenes en la prensa, y colecciona sobre todo aquellos de los asesinos en serie caníbales, con los que se siente identificado. A los veinte años mantiene relaciones homosexuales y ejerce la prostitución homosexual en Washington, en dónde viola a un niño y asesina a su primera víctima. En esa época comienza a sufrir alucinaciones de tipo religioso y vive obsesionado con la idea del pecado, creyendo que la única forma posible de expiación es a través del sacrificio personal y el dolor. Él mismo se inflige castigos masoquistas automutilándose, frotando por su cuerpo desnudo rosas con espinas, hundiéndose agujas de marinero en la pelvis y en los órganos genitales... en una ocasión es sorprendido en su habitación completamente desnudo, masturbándose con una mano y con la otra golpeándose la espalda con un palo del que sobresalen unos clavos. A cada golpe grita de dolor, mientras la sangre se desliza por sus nalgas. Oficialmente, fue detenido ocho veces: la primera por tentativa de estafa, luego por robo, por pago con cheques sin fondos, por cartas obscenas a los anuncios de agencias matrimoniales de los periódicos. En alguna ocasión afirma ser Jesucristo, que San Juan le habla y que el mismo Dios le ordena cometer sacrificios humanos. Albert Fish fue capturado por la policía el 13 Diciembre de 1935, lo logra a través de una carta de Fish enviada a la madre de la víctima que había secuestrado, en dónde le cuenta sus aficiones por el canibalismo y cómo se decidió a probar carne humana por primera vez con el cuerpo de su hija. También narra la historia de un joven vagabundo al que obligó a realizar toda clase de actos sádicos, masoquistas y coprófagos durante dos semanas, además de cortarle las nalgas en varias ocasiones para beber su sangre. Finalmente intenta cortarle el pene con unas tijeras, pero cambia de opinión al ver el sufrimiento del chico y arrepentido le da diez dólares dejándolo huir. Ante el psiquiatra explicó que por orden divina se veía obligado a torturar y matar niños, el comérselos le provocaba un éxtasis sexual muy prolongado. También confesó las emociones que experimentaba al comerse sus propios excrementos, y el obsceno placer que le producía introducirse trozos de algodón empapado en alcohol dentro del recto y prenderles fuego. Los hijos de Fish contaron cómo habían visto a su padre golpeándose el cuerpo desnudo con tablones claveteados hasta hacer brotar sangre. Durante el juicio quedó probado que realizó todo tipo de perversiones con más de 100 niños matando además a 15. Se descubrió también su extraño gusto por hacerse daño a sí mismo, uno de sus sistemas favoritos era clavarse agujas alrededor de los genitales. Una radiografía descubrió un total de 29 agujas en el interior de su cuerpo (algunas con tanto tiempo que habían empezado a oxidarse). Le gustaba comerse sus propios excrementos, o introducirse trozos de algodón empapados con alcohol dentro del recto y prenderles fuego En otras ocasiones había intentado introducirse agujas debajo de las uñas, pero no tardó en renunciar a ello cuando el dolor se hizo insoportable. Estas declaraciones acerca de sus víctimas le cuestan a Fish la sentencia de culpable por crímenes con premeditación tras diagnosticarlo psicótico, pero cuerdo. Es condenado a la silla eléctrica y ejecutado en la prisión de Sing Sing el 16 de enero de 1936. Cuando se le preguntaba por la cifra exacta, respondía sonriendo: "Por lo menos cien". Tubo una sorprendente reacción después de ayudar a los guardias a colocarle los electrodos, y se mostró entusiasmado. (DESCUARTIZÁNDOTE )

FINICA. SARAH KANE
Muerte.... No existencia.... Te duermes después te despiertas.......quizá es una buena persona Danos un cigarro ..... ¿Por qué?..... Porque yo tengo una pistola y tú no No Dios..... Tengo que ser algo......¿Por qué?... De otra manera no tiene sentido.... No tiene sentido de ninguna manera.... ¿Tu nunca has pensado, nunca has pensado que tu corazón podrίa romperse?¿Nunca has deseado poder abrir tu pecho, desgarrarlo para parar el dolor ? ¿Por qué no reaccionas como todo el mundo?.......A mi que me importa La vida es demasiado larga..... Siempre sospeché que el mundo no olerίa a pintura fresca y flores..... huele a pis y a sudor humano..... Si pudiera haber habido más momentos como ésteÈl me está siguiendo... Necesita tener un secreto pero no sabe guardarlo..... El calor está saliendo de mί..... El corazón está saliendo de mί Y aunque ella no puede recordar no puede olvidar..... Apretando un puño lleno de arena..... Soy la bestia al final de la soga.....Feliz y libre

FINADOR. ARMIN MEIWES Así comenzaron sus primeros contactos. Primero un cocinero ofreció a dos de sus ayudantes para ser degustados. Armin habría tenido la oportunidad de matarlo y devorarlo. Sin embargo, ante las dudas de la víctima, lo dejó marchar. El banquete sólo tenía sentido si la víctima también estaba de acuerdo. En el chat, conoció a Bernd Brandes, un ingeniero de Berlín. Bernd se declaraba bisexual y su comportamiento sexual no era lo que se puede llamar "normal". Violencia y tortura formaban parte de su rituales sexuales del día a día. Se citaron primero para un fin de semana donde pusieron a prueba sus instintos caníbales. Tras la despedida en la estación, Brandes lo pensó mejor y llamó a Meiwes para que lo recogiese. Quería probar otra vez. Tras varias horas de conversación, Brandes quiso que el Caníbal le amputase el pene. "Córtalo de una vez", dijo la víctima. Con gran cantidad de alcohol y medicamentos, ya no sentía dolor. Por fin Bernd pudo cumplir su sueño, comerse sus propios genitales. Meiwes cortó el pene en dos trozos y los puso en la sartén aderezándolos con pimienta, sal y ajo. En cuanto a los motivos que llevaron a la víctima a ofrecerse, Armin manifestó que no entendía el sentimiento de felicidad que Bernd experimentaba. Meiwes asesinó posteriormente a su víctima en la mesa de descuartizar y grabó todo en cámara de vídeo. Descuartizó el cuerpo y conservó la carne. Después de dos días, Armin vio cumplido su deseo de comer carne humana. Según las declaraciones a la policía, la carne humana tiene un sabor parecido a la carne de cerdo. El "Caníbal" había cumplido su deseo, pero esto no era suficiente. Los meses siguientes los pasó buscando nuevas víctimas. Necesitaba carne joven y fresca. Esta actitud fue la que condujo a la policía a desenmascararlo. Un estudiante de Innsbruck denunció a Meiwes, que aseguraba en los foros haber probado la carne humana. En el recuento de respuestas, se registraron varios centenares de víctimas, dispuestas a dejarse devorar por un canibal. La policía lo arrestó un año después del asesinato. El veredicto de los psicólogos y psiquiatras muestra que Meiwes no estaba loco cuando cometió el crimen, pero consideran que la víctima no podía pensar racionalmente.(DESCUARTIZÁNDOTE )


¿FINICO-FINADOR? JACK KEVORKIAN El médico estadounidense Jack Kevorkian, llamado por algunos el “doctor muerte”, se hizo conocido en 1987, cuando en un aviso publicitario se presentaba como “médico asesor de enfermos desahuciados que deseen morir con dignidad”. Sin embargo, según un cable de la agencia Reuters, las autopsias realizadas a 69 pacientes a los que el doctor "ayudó" a morir revelaron que el 75 por ciento no sufría una enfermedad terminal. Además, en cinco casos no se encontraron evidencias clínicas de que los fallecidos padecieran alguna enfermedad. Estos estudios, realizados por profesores de las universidades del sur de Florida y Tampa, tuvieron en cuenta las muertes ocurridas entre 1990 y 1999 en Oakland, en el estado de Michigan. A comienzo de los años 90, Kevorkian volvió a dar que hablar con la invención del Mercitron, la primera máquina en el mundo que “ayuda a suicidarse”. Ese mismo año, el patólogo asistió en un suicidio por primera vez: el 4 de junio, en Portland, Oregón, le inyectó drogas letales a Janet Adkins, una paciente que sufría Alzheimer. “Instalé una sonda intravenosa, que liberaba una solución salina a través de una aguja en su vena, y mantuve su brazo sujeto de manera que no pudiera salirse. Esto fue difícil pues sus venas eran muy frágiles. Una vez ella decidió que estaba lista para irse, sencillamente apretó el interruptor, y el aparato sustituyó el suero, a través de la misma sonda, por thiopental, que la hizo dormir en diez o quince segundos. Un minuto después, a través de la misma aguja fluyó una solución letal de cloruro potásico”, explicó Kevorkian en un artículo publicado en Free lnquiry, en 1991. Por este caso fue acusado de asesinato en primer grado pero el juez desestimó el cargo porque ninguna ley de ese estado prohibía el suicidio asistido. El 8 de marzo de 1996, el patólogo fue exonerado, por segunda vez, de dos cargos de suicidio asistido presentados en 1993. Sin embargo, sus argumentos no convencieron al jurado de Oakland, Michigan, que en 1999 lo condenó a una pena de entre 10 y 25 años por el asesinato en segundo grado de Thomas Youk, un enfermo del mal de Lou Gherig. Kevorkian filmó, el 17 de septiembre, la muerte de este hombre de 52 años. El 22 de noviembre las imágenes fueron transmitidas en el programa Sixty Minutes (“Sesenta minutos”) de la CBS. Aunque intentó presentar el video como la justificación absoluta de sus postulados, perdió la apuesta que planteó a la justicia y sólo podrá obtener libertad condicional en el año 2007.
"Deben acusarme. Si no lo hacen, se entenderá que no creen que se trate de un crimen. No necesitan más pruebas, ¿o sí?

FINICO. WALTER BENJAMIN
El materialista histórico no puede renunciar al concepto de un presente que no es transición, sino que ha llegado a detenerse en el tiempo. Puesto que dicho concepto define el presente en el que escribe historia por cuenta propia. El historicismo plantea la imagen «eterna» del pasado, el materialista histórico en cambio plantea una experiencia con él que es única. Deja a los demás malbaratarse cabe la prostituta «Erase una vez» en el burdel del historicismo. El sigue siendo dueño de sus fuerzas: es lo suficientemente hombre para hacer saltar el continuum de la historia. (Tesis 16)